Powered By Blogger

miércoles, 14 de abril de 2010

Cuerpo de espuma

En tu cuerpo desnudo he olvidado mis miedos,
infantiles horrores que en las noches sin luna
corrompían mis sueños con terribles argucias,
obligando a aquel niño, a aquel ángel sin vuelo,

a vivir temeroso, ojeroso, discreto.
Las pasiones humanas, las ardientes e impuras,
las guardaba aquí dentro en mi edad inmadura,
como dicen que oculta el avaro el dinero.

Crecí a golpes de vida, deshojando mis sesos,
modelando mi carne hasta hacerla armadura
con la cual yo pudiera, sin la mínima duda,
trastocar mi apariencia convirtiéndola en hielo.

Pero un tímido día (delicioso recuerdo),
caminando sin rumbo por una senda oscura,
una luz solitaria despertó la ternura
que hibernaba silente en mi gélido pecho.

Esa luz eras tú, provocando el deshielo
de mi vieja coraza, hasta entonces robusta.
Esa luz eras tú, derogando la injusta,
la tiránica ley, que me impuse hace tiempo.

En tu cuerpo desnudo he enterrado mi cuerpo.
¡Y he sentido mi piel tan pegada a la tuya,
que el temor de no ser una piedra futura,
arrumbada, indolora, se ha tornado en desprecio!

Y tu cuerpo ha venido a salvarme del tedio.
Y tu cuerpo desnudo: breve canto de espuma.

No hay comentarios:

Publicar un comentario